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Revista digital del IES Las Lagunas

¿Naturales o culturales?

En este par de interesantes artículos, los alumnos Albero Navarro y Claudia Gómez disertan acerca de qué papel prepondera en la naturaleza humana, si lo natural o lo cultural. Entramos en debate:

Antes de comenzar a desarrollar el tema, lo primero que hay que saber es ¿qué significa dimensión natural y dimensión cultural? Si buscamos en libros encontramos diversas definiciones que sostienen que la dimensión natural es aquella que nos hace seres vivos similares a los animales, sin embargo, la cultural es aquella que nos diferencia del resto de animales y nos dota de capacidad para ser conscientes de nosotros mismos, pensar y relacionarnos en sociedad. Una vez averiguados los significados, prosigamos.

Lo cierto es que cuando pienso en las distintas dimensiones del ser humano la primera pregunta que me planteo es ¿Cuál de ellas predomina en los individuos? Si quiero responderla pondría en manifiesto el concepto de multidimensionalidad, es decir, creo firmemente que los sujetos no dependen solo de una, sino que somos un conjunto interrelacionado de todas las dimensiones posibles. Pero a pesar de ello, inmediatamente mi opinión da un mayor valor a la dimensión cultural, determinada por el entorno, que a la biológica, definida por los genes.

Ejemplifico mi teoría con una situación: si tuviésemos dos gemelos a los que separásemos al nacer, en distintos sitios del mundo como Estados Unidos y Angola ¿qué ocurriría con ellos? La respuesta es clara; independientemente de que su herencia genética sea prácticamente igual, el gemelo criado en EEUU no tendrá las mismas características psicológicas, culturales e incluso físicas, que el hermano que se ha desarrollado en el continente africano. Podemos llegar a darnos cuenta de que las costumbres y el nivel de vida es completamente distinto y podemos llegar a pensar que además de los roles que impone la sociedad, también influyen otros factores en nuestra existencia; pues el papel jugado por la dimensión cultural, en mi opinión, llega a condicionar más al hombre que lo puramente biológico.

El biólogo Bruce Lipton afirma que lo que condiciona a todo organismo vivo es su entorno físico y energético, y no su carga genética. Nos han hecho creer que el cuerpo es una máquina bioquímica controlada por genes sobre los que no podemos ejercer ninguna autoridad. Eso implica que somos víctimas de una situación. No elegimos estos genes, los recibimos al nacer y ellos programan lo que sucederá. Sin embargo, experimentos realizados en la década de los sesenta, refutaron este planteamiento.

Tras esta reflexión, agrego que cuando crees que los genes controlan tu vida, en la mayoría de los casos, tan solo estás construyendo una excusa para considerarte una víctima. Las personas somos dueños de nuestra capacidad de actuación, podemos analizar y modificar nuestros comportamientos para contribuir a nuestro beneficio, tanto personal como social.

En conclusión, he decidido resumir mi tesis en un clásico de la psicología social: “Somos seres naturalmente culturales”. Sostengo que el vínculo entre todas nuestras dimensiones es básico para el correcto desarrollo de los humanos, no obstante la cultura juega un mayor papel, englobando y condicionando todas las demás facetas.

 

Claudia Gómez Caraballo (1º Bachillerato C)

 

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En esta disertación voy a comentar mi postura frente a que dimensión predomina en los seres humanos, ¿la natural o la cultural? Y, también, haré referencia a nuestros genes y su papel en nuestra conducta.

La faceta cultural es mucho más importante frente a la natural y, además, nuestra conducta no está determinada por nuestros genes, sino que está influenciada por ellos.

Aunque las personas somos seres naturales y culturales al mismo tiempo, la faceta cultural es más importante por numerosos factores.

El lenguaje es uno de los avances culturales evolutivos más importantes. El lenguaje condujo a la humanidad actual, nos permitió comunicarnos con los demás individuos, facilitó la vida en sociedad e hizo posible que nos pudiésemos relacionar con el entorno; es un elemento fundamental que constituye los seres humanos que somos actualmente, además de lo que supuso para los homínidos poder comunicarse, un gran desarrollo evolutivo. La vida en sociedad y su correspondiente organización también es bastante importante, es decir, el poder convivir con otros individuos y tener unas características culturales en común es esencial en la vida de las personas y la necesidad de organizarse para así tener una sociedad más eficaz, ya que para los primeros homínidos fue muy importante organizarse y adquirir a cada individuo una tarea para poder llevar una vida en sociedad más llevadera. La capacidad de interpretar el mundo como una realidad, es decir, el poder percibir todo lo que hay a nuestro alrededor y etiquetarlo. También, la capacidad de pensar de modo abstracto fue sumamente importante para explicar los seres que somos hoy en día, el poder ser capaces de representar acontecimientos no presentes en el momento, el poder recordar el pasado e imaginar y preocuparse por el futuro y, sobre todo, el poder ser conscientes de nuestra propia existencia, del tiempo y preocuparse por la muerte y darle valor a la vida.

La faceta de seres naturales también es muy importante ya que debido a los grandes cambios evolutivos que se produjeron dio lugar a los seres humanos actuales, es obvio que sin todos los cambios anatómicos que sufrieron los antiguos homínidos no seríamos como somos hoy en día. Las personas somos, en mayor medida así por los cambios culturales, ya que si no se hubiesen producido los cambios anatómicos de esta manera se hubiesen producido otro tipo de cambios, pero sin los avances culturales no podríamos haber llegado a lo que somos, el Homo Sapiens.

Nuestra vida no está regulada por nuestros genes, sino que más bien está influenciada por diversas razones. Nuestro comportamiento, forma de ser, forma de pensar, etc. está determinada por nuestra cultura, la sociedad a la que pertenecemos, el medio que nos rodea, la educación que hemos recibido a lo largo de nuestra niñez, adolescencia, etc. y se puede corregir o mejorar. Por ejemplo, si una persona tiene una forma de pensar que no es la ideal y esa misma persona quiere cambiarlo puede hacerlo mediante terapias, ayudas de sus familiares/amigos, etc. Las personas no estamos reguladas por nuestra herencia biológica simplemente nos influencia a ser de una manera, mas si esa forma de ser no te gusta puedes cambiarla con ayudas. Justificarse en el “yo soy así y no puedo cambiar” es totalmente erróneo y una forma de expresar la inmadurez y el mostrar falta de inteligencia al no querer cambiar y ser una mejor versión de ti mismo.

En definitiva, ambas facetas son importantes, pero la cultural es la más humanizante, es decir, la que nos ha convertido en los seres que somos actualmente, y los genes influyen en nuestra conducta, pero no nos regulan y siempre podemos cambiarla y ser nuestra mejor versión.

 

Alberto Navarro Fernández (1º Bachillerato C)

 

 

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