LLMAGAZINE

Revista digital del IES Las Lagunas

Reseñas

ÉTICA PARA AMADOR, de Fernando Savater

                        

Este libro es una gran reflexión moral acerca de un tema, la ética, cuyo eje central es la libertad y a lo largo de los nueve capítulos Savater enlaza términos como: lo bueno y malo, órdenes, costumbres, humanidad…

 

eticaparaamador

Comienza recordando algo imprescindible y que, a mi parecer, deberíamos de tener siempre presente y es que hay ciertas cosas que uno puede aprender o no a voluntad, eligiendo y aceptando lo que ignora. Pero otras deben de ser conocidas porque como él dice en ello nos va la vida. Es el caso de la ética. Cualquier educación digna de ese nombre debe de incentivar y primar la reflexión moral cuyo objetivo no es, como muchos pretenden, formar a ciudadanos listos y formados intelectualmente, compitiendo entre los países por ver quien tiene el informe PISA más impecable; sino formar a ciudadanos librepensadores, porque ante todo somos personas humanas y por tanto debemos tener ideales y valores.

A raíz de ello, Savater establece la diferencia fundamental entre ser humano y animal. Somos los únicos capaces de pensar de forma racional y ello implica ser libres para poder hacer cualquier cosa que nos propongamos, pero bien, hay fuerzas que lo limitan. No es lo mismo intentar algo que lograrlo siempre. Aun así, la gran cualidad y fuerza humana es la propia libertad. Una de las partes que más me gustó fue cuando exponía las típicas frases populares de: ¿Libertad? Eso no existe, nos comen la cabeza por todos lados. Lo que realmente asumes con ello es que da pereza ser libre y, por tanto, pensar por ti mismo. Es más fácil aceptar que no hay libertad porque así nos quitamos el peso de encima de la culpa o el arrepentimiento.

Pero creo que todo ser humano es- por desgracia, unos más que otros- libre, y por consiguiente debemos de procurar saber vivir de la mejor manera.

En el capítulo contiguo se cuestiona por qué actuamos de la forma en la que lo hacemos y distingue tres motivos: órdenes, costumbres y caprichos. Las ordenes vienen dadas por el miedo que puedes tener a las posibles consecuencias; las costumbres están relacionadas con la comodidad de seguir una rutina, pero obedecen a la presión que ejercen los demás. Ambas comparten por tanto el origen y es que se te imponen desde fuera. En cambio, los caprichos son algo que decides tu espontáneamente. La cuestión es que puede haber órdenes, costumbres y caprichos que tengan motivos buenos para actuar así, pero en otros casos no es así. Lo que viene a enseñarnos Savater es que una acción nunca es buena sólo porque sea una orden, costumbre o motivo; la última decisión la tienes tú y por ello debes de cuestionarte siempre si se ajusta a tus ideales. Se cita una frase de Jean-Paul Sartre quien dijo que estamos condenados a la libertad pues si te resignas a no elegir estarás eligiendo no ser libre.

Uno de los objetivos de la ética es averiguar de qué forma podemos vivir mejor, tener una buena vida humana. Aquí entra otro de los conceptos que trata el libro, ¿qué es un ser humano? Pues bien, ser humano aparte de ser una realidad biológica, es una realidad cultural puesto que contamos con la capacidad racional y lingüística. Esto nos permite humanizarnos unos a otros, es un proceso recíproco entre personas, conlleva la responsabilidad de hacer sentir humano al otro para que los demás puedan hacerme humano a mí y no sentirme un objeto. Savater usa de ejemplo de la película Ciudadano Kane para hacernos reflexionar de que el tratar a una persona como tal hace posible que me devuelvan lo que sólo una persona puede darle a otra, véase: aprecio, cariño, amistad, respeto… resumiendo, una complicidad exclusiva entre iguales. No se trata de sobrevivir en sociedad sino en saber cómo vivir humanamente, es decir entre hombres; en ello interviene la ética y si uno no sabe en qué consiste ‘eso de la ética’, pierde lo más humano de su vida. Con todo ello creo que Savater pretende trasmitirnos el sentido de empatía, es decir de ponernos en el lugar de otro, pues implica reconocerle como alguien semejante y extrapolando las situaciones de un ‘yo’ a un ‘tú’ al comunicarnos y con ello también estamos respetando sus derechos lo cual tiene que ver con la justicia. Tal y como habla Savater de la justicia, el concepto lo relaciono con el individuo, es decir, una virtud por la cual entendemos lo que otras personas pueden esperar de nosotros y lo que nosotros esperaríamos de ellos. Es un concepto demasiado abstracto e ideal y todas las leyes no son más que una simplificación imperfecta porque la vida y las circunstancias, en muchos casos, son muy variables y distintas.

El último tema que trata en el libro es una pequeña introducción hacia el tema del segundo libro, la política. Desde muy pequeña en mi casa y familia se ha hablado, debatido y discutido sobre ella. Mis padres siempre me inculcaron que era un tema social muy importante y del que tenías que estar informado, porque al fin y al cabo son las personas que nos representan y más aún, las que -deben intentar- el estado del bienestar.

Por ello, a medida que he crecido y madurado, ha sido un campo de conocimiento que me ha llamado la atención y he querido informarme para decidir mis propios ideales. Odio cuando la gente me dice eso de ‘yo soy apolítico, todos son iguales’. Por favor, no puedes ser ‘apolítico’ pues la política nos concierne a todos los ciudadanos porque como bien defiende Savater, somos seres humanos y vivimos en sociedad y por tanto debemos de establecer una organización que busque el bien común. Respecto a lo de ‘todos son iguales’, las personas que utilizan los argumentos generalizadores son las que no saben lo suficiente del tema y lo usan para salir del paso.

Por otro lado, qué relación hay entre la ética y la política. Coincido con Savater en que son dos conceptos que deben ir unidos de la mano lo máximo posible (o caeremos en el autoritarismo de nuestro amigo Maquiavelo). Ambas persiguen objetivos comunes: la ética consiste en elegir lo más conveniente y vivir lo mejor posible; la política tiene como objetivo organizar lo mejor posible la convivencia entre los ciudadanos. Es verdad que también hay diferencias entre ambas. La ética se encarga de cómo cada uno de nosotros hacemos uso de nuestra libertad y la política coordina de la mejor manera la libertad del conjunto. Por tanto, primero debemos de hacer buen uso de la ética y a partir de ella construir un modelo político adecuado. Si la ética parte de la libertad, el sistema político tendrá que respetar ante todo las diversas formas de libertad humana. Esto implica conceder gran importancia a la responsabilidad social de nuestras acciones junto a una buena educación y cultura. Otro punto del que se ocupa la ética es de la dignidad, algo que todos tenemos derecho y que a la vez sirve para reconocer a cada uno como único e irrepetible permitiéndonos no solo ponernos en su lugar, sino simpatizar con sus dolencias, deficiencias biológicas, la vejez…

Por eso mismo un Estado deseable debe de garantizar una asistencia pública tanto en materia educativa, sanitaria como laboral porque si no, no estaríamos garantizando esa igualdad entre hombres, dejaríamos que cayesen en desgracia porque quizá no tengan los mismos recursos económicos que tú. Bien, todo esto es lo que se denominan los derechos humanos que en muchos casos parecen propósitos en vez de logros, pero, en fin, la reivindicación de garantizarlos a escala global creo que es una tarea política y social que queda pendiente. Muchos de los problemas que nos atañen a todos los humanos de este planeta (el hambre, el subdesarrollo económico y educativo de algunos países, el derroche del dinero, facciones políticas y religiosas que oprimen a la población…) no pueden ser resueltos más que de forma global y la política solo representa la herramienta para solventarlo porque lo que importan son los valores éticos y el sentido común.

En las democracias modernas se han empeñado a lo largo de los últimos años en solucionarlo, pero de la manera más cómoda y fácil; armamento y guerras. La actual fragmentación política genera un entorpecimiento ante el problema en vez de ser algo útil, hay otros modos que tienen que ver con el dialogo y la intervención diplomática, pero requiere mucho más esfuerzo y dedicación, añadiendo que perjudicarían a las grandes multinacionales que se aprovechan de la situación actual.

Cuando me paro a pensar en toda esta cadena de causas, efectos y consecuencias que están a la orden del día en el mundo y todos ellos están relacionados y veo lo incapaces que son las personas que ,se supone, deberían solventarlos, no me dan más que ganas de continuar y contribuir con mi aportación como ser humano en este planeta único, que no es poco. A lo largo de mi vida estudiantil profesores/as, familiares, amigos me han tachado de utópica, algunos de ellos de forma crítica y otros en cambio, ilusionada y compartida (David Rubio, profesor de Historia). Doy gracias a las últimas por apoyarme en mis decisiones e ideales y hacerme ver que no hay que tirar la toalla, que todo con esfuerzo se consigue y no podemos perder la batalla contra la barbarie, la violencia machista y racial, discriminación a otras culturas, a los inmigrantes, a dar por hecho que los africanos no tienen solución, a mejorar las condiciones económicas, sociales y políticas de países asiáticos o latinoamericanos…Si se puede.

Este libro ha sido un pequeño empujón- entre muchos más-, en esta etapa tan maravillosa y a la vez difícil de mi vida, a seguir fiel a mis objetivos y propósitos, afinándolos y mejorándolos. A seguir creyendo en la democracia, en el bienestar social y los derechos, por ello os animo a leerlo.

                                                                                                                                       María Martínez Arias B2C

                                                                                                                                                                          mariamartinez          

Invitación a la lectura

Fernando del Paso, premio Cervantes 2015, presentó su última obra Viaje alrededor de El Quijote en la Universidad de Alcalá de Henares el día 25 de abril y nuestro IES estuvo allí participando y aprendiendo con uno de los más grandes de la literatura en lengua castellana actual.

La sencillez de este hombre contrasta con su originalidad. Divertido, rico en matices, colorista (no solo por su vestir, también por su obra pictórica)  y, sobre todo, muy humano. Su afirmación en el discurso de recepción del Cervantes solo puede hacerla un hombre valiente y comprometido:

“Criticar a mi país en un país extranjero me da vergüenza. Pues bien, me trago esa vergüenza y aprovecho este foro internacional para denunciar a los cuatro vientos la aprobación en el Estado de México de la bautizada como Ley Atenco, una ley opresora que habilita a la policía a apresar e incluso a disparar en manifestaciones y reuniones públicas a quienes atenten, según su criterio, contra la seguridad, el orden público, la integridad, la vida y los bienes, tanto públicos como de las personas. (…)No denunciarlo, eso sí que me daría aún más vergüenza”.

 

Valiente y sencillo como pocos. Tuvimos la oportunidad de oírle contestar a la pregunta retórica y enrevesada de un asistente a la conferencia con un “Mire usted, yo eso no lo sé” y seguir con una sonrisa invitando al diálogo.

Rodeado de su familia que lo ayuda en los trámites diarios y esforzándose por tratar de recuperar la voz clara que le permitió llegar a ser locutor de la BBC y que perdió por un ictus, este hombre ha ganado solo con su presencia el interés y el respeto de quienes aún no conocemos su obra.

Vaya esta pequeña reseña como homenaje y como invitación personal para embarcarnos en una nueva lectura.

El libro Viaje alrededor de El Quijote está a vuestra disposición con dedicatoria incluida en la biblioteca del centro.

 

Marian Rubio Haro

 

im1

im2

La llamada

Hace ya dos largos años desde que se estrenó en el hall del Teatro Lara La Llamada, un musical que hace tan solo unos días yo misma acudía a ver, ya en su cuarta temporada. Pero nada de halls ni espacios reducidos, pues en el mismo año de su estreno este musical se ganó un merecidísimo sitio en el escenario principal del teatro, gracias al éxito sobrecogedor entre el público, que sigue acudiendo en masa función tras función.

 lallamada1

Cada viernes, sábado y domingo los espectadores que asisten a La Llamada cruzan las puertas del teatro dispuestos a adentrarse en el campamento La Brújula, el singular lugar donde se desarrolla esta alocada historia. Dos adolescentes de 17 años, María y Susana, amantes del reggeton y el electrolatino, van como cada verano desde que eran pequeñas a pasar los calurosos días de Agosto a este campamento segoviano dirigido por monjas. La trama se desarrollará en un agitado fin de semana tras la escabullida de las jóvenes para acudir a una fiesta. Durante los dos días que dura su castigo tendrá lugar una serie de disparatados acontecimientos: María tiene una inesperada aparición de la versión más moderna y seductora del mismísimo Dios, pero esta vez no ha bajado del cielo para obrar ningún milagro, si no para cantarle a la joven con su impresionante voz los mejores temas de Whitney Houston. Esto tendrá un gran impacto en María, que se verá envuelta por toda clase de dudas acerca de su futuro y sus deseos. A los conflictos de las dos adolescentes se les sumará la constante supervisión y ayuda de dos monjas muy peculiares: Milagros, joven e inocente, y Bernarda, una veterana que no quiere admitir que se ha quedado ‘’fuera de onda’’.

Esta divertida obra refleja desde un punto de vista cómico ese complejo proceso de la vida en el que la combinación de hormonas y dudas nos vuelven ‘’majaras’’ en un intento por aclarar y descubrir nuestro futuro. Pero por encima de todo podremos encontrar la constante presencia del amor y la amistad, que ayudarán a nuestros personajes a sobrevivir a su loca estancia y a aclarar sus confusos sentimientos. Sin duda La Llamada es un musical con un argumento tan absurdo como encantador, lleno de entusiasmo y energía, que pretende con su frescura y sencillez procurar a su público un rato ameno y divertido. Una historia simple y sin pretensiones, que se desarrolla con solo cinco personajes, dos literas y una banda de rock, pero esto será suficiente para cargar la obra de fuerza gracias a las magníficas interpretaciones y a un guión muy natural, divertido y actual, que logra esa cercanía tan especial con el público.lallamada2

La Llamada ha sido escrita y dirigida por Javier Calvo y Javier Ambrosi, y cuenta en su reparto con Claudia Traisac, Ana Castillo, Garcia Olayo y Belén Cuesta, además de la participación de Richard Collins-Moore que presta su inigualable voz para dar vida a Dios. Las voces de estos grandes intérpretes se verán acompañadas de La Banda de Dios, una banda de rock que tocará temas originales y canciones ya bien conocidas por la gran mayoría, tanto actuales como clásicos de la música. Desde Presuntos implicados a canciones religiosas pasando por los temas más movidos de Henry Mendez y los más emotivos de Whitney Houston. Ya en su cuarta temporada La Llamada ha conseguido reunir a más de 100.000 espectadores, además de 10 premios Brodway World, entre ellos a mejor musical, mejor dirección y mejor actriz, y el reconocimiento del periódico El País al mejor montaje del 2015.

Este musical es en definitiva el plan ideal para todo aquel que quiera disfrutar de una gran compañía, buena música y sobre todo mucho humor, en un rato ameno y divertido. Podéis buscar más información en su página web http://www.lallamadaelmusical.es/ y compartir el hastag #lallamadaelmusical si quedáis tan fascinados como yo.

Lucía Fernández

Mis libros preferidos


1432812283 354056 1432812455 noticia normal

   

        El amante japonés (2015) es la última novela de Isabel Allende. Fiel a sus principios, a sus hábitos de trabajo -y a la imposición velada de su editorial- la escritora chilena nos presentan un nuevo relato. Pero el título puede ser engañoso, de hecho, el protagonismo del personaje que encarna al amante, se diluye entre las páginas de esta narración por la que transitan seres humanos cuyo pasado en Europa, cuyo presente en Estados Unidos, y cuyo futuro se entrelaza con proyección hacia otros continentes, con idas y vueltas, con revueltas y revenidas, saltos hacia el pasado y regreso al presente.

        La novela nos presenta a una joven nacida en Europa de Este, cuando seguía bajo el influjo de la Unión Soviética, que se convierte en secretaria por horas de una artista jubilada -Alma Velasco-. Esta mujer de oscuro pasado tiene raíces en la Alemania nazi, donde sus padres murieron víctimas del odio a los judíos, un hermano que se convierte en agente del Mosad para perseguir a los verdugos de su raza, y un amante -que da nombre a la novela- que representa a otra de raza perseguida: los descendientes de hombres y mujeres de ascendencia japonesa que sufrieron el rechazo y el aislamiento en campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial.

        Pero este relato se centra en el amor frente a los vaivenes de la fortuna, frente a las prohibiciones, a los obstáculos de la vida, incluso se sobrepone al paso del tiempo o a la distancia entre los amantes. El amor, con todas sus facetas, desde el juvenil, hasta el maduro, pasando por los sueños del amor ideal de los adolescentes, triunfa en la figura de estos personajes que reivindican su libertad para elegir y mantener este sentimiento. Hay amor apasionado, y amor frustrado, amor inquebrantable y amor que se reinventa, amor surgido de las ruinas humanas de los campos de exterminio europeos o del paseo entre las flores de un jardín zen en los años en que los jóvenes luchaban en Vietnam. El amor da sus frutos en esta novela por cuanto nos mantiene alerta ante los cambios que sufren los personajes, a medida que se desvelan algunos de sus secretos mejor guardados.

        Sus protagonistas no viven experiencias inefables ni místicas, pese a que sus existencias son complicadas, por eso la acción se ralentiza intencionadamente. La escritora no quiere que nos centremos en una sola vida, en una sola pareja de amantes, sino que enlaza los destinos de varios de sus personajes para que no perdamos de vista ese entramado que da consistencia a su relato. De este modo, el ritmo de la narración unas veces se acompasa, otras se acelera, se muestra inmóvil para que percibamos las distintas estaciones, paradas en el devenir de la historia.

        Para quienes ya conocen la producción literaria de Isabel Allende, esta novela se ofrece con todos los ingredientes que ya la caracterizan como escritora: gusto por personajes cargados de una personalidad que hay que desentrañar y conocer a lo largo del relato, desenlace a veces sorprendente, estilo personal, uso de un lenguaje elegante, preciso... Son éstos y otros los rasgos que invitan a leer El amante japonés, aunque no siempre se acierte.


    ¡Qué la disfruten!