LLMAGAZINE

Revista digital del IES Las Lagunas

Sobrevive

Capítulo 1.  Sólo dos días.

 

John murió hace dos meses en Denver, Shawn hace un mes en Chicago, Thomas hace tres días en Sacramento, Wade, justo ayer en el Refugio, unas horas después de ser atacado en Nueva York.

Solamente quedamos cien, tal vez menos.

(***)

     Estoy tumbado en el suelo, de cara a la pizarra de la Vivienda; en ella, habrá apuntados unos doscientos nombres, pero yo, solamente me fijo en el de Wade. Me levanto del suelo, me sacudo un poco el polvo de los pantalones; agarro el borrador de la pizarra y lo desplazo por el nombre de Wade. Dejo el borrador en el suelo y cojo una tiza. Pensándolo varias veces, pongo el nombre de Wade en la esquina inferior derecha, la Esquina de los Difuntos. Termino de escribir el nombre y tiro la tiza al suelo.

Estoy a punto de pasar a la Vivienda, cuando detrás de mí, escucho a Anthony.

- Hola James, ¿qué tal? – me pregunta Anthony.

- Bueno... ¿y tú? – le respondo.

- Ahora que me acuerdo, te tengo que decir dos cosas.

- Dime.

- Primero, Wade ya está en el Apilatorio.

- Vale, luego iré.

- Y segundo, ¿te ha llegado ya la paga?

- No, aun no. Luego iré a preguntar a Steve.

- Muy bien. Yo ahora voy a Los Recursos, ¿vienes?

- No, voy a tumbarme un rato.

- Vale. Hasta luego.

- Adiós.

     Antes de entrar en la Vivienda, hecho un vistazo a el Descampado. Todos, tienen la cara triste; ellos han perdido un líder, yo he perdido un hermano.

          Paso a la Vivienda con lágrimas en los ojos, pero me los seco al llegar a mi habitación, voy a tumbarme un rato.

(***)

Llevo media hora tumbado y aun no ha venido Steve con noticias de mi paga. Me levanto de la cama y salgo de mi cuarto. En el pasillo están Harry y Charlie, los más pequeños de este lugar. Los saludo y salgo al Descampado. Veo el camino que lleva hacia los Mensajes y no veo a Steve viniendo por él, todos están en sus labores, los Aguadores ahí están, pescando en el rio. Los Cazadores, les escucho gritando a por algún animal. Los Agricultores, aquí están, plantando verduras y frutas. Y los Mensajeros, sólo veo a Mark y Carl. Ni rastro de Steve.

Me acerco a Mark y Carl y comienzo a hablarles:

- Hola chicos, ¿sabéis algo de Steve?

- No. – responde Carl.

- Yo sí. – responde Mark.

- Carl, vete un segundo, voy a hablar con Mark.

- Vale. – responde Carl.

- Bueno Mark, ¿dónde está Steve?

- Me dijo por la mañana que iba a recoger un paquete.

- Nunca tarda tanto tiempo, ¿dónde está ese paquete?

- Me ha dicho que ha caído sobre los Descensos.

- Vale, gracias.

Salgo corriendo a Los Recursos, en busca de Anthony. Él y yo, somos los únicos que conocemos todo esto sumamente bien para saber ir, y saber volver con vida de los Descensos.

Llego a Los Recursos y cuando quiero darme cuenta, ya esta atardeciendo, pero aun así. Hay que ir a por Steve.

- Hombre James, cuánto tiempo. – me comenta Anthony.

- No hay tiempo, Steve se ha podido perder en los Descensos.

- Te acompaño, vamos.

Salimos corriendo de Los Recursos y nos dirigimos a los Descensos, cinco kilómetros pasando por el bosque de los Cazadores. Debemos tener cuidado, están tan locos que se pueden llegar a pensar que somos animales. Cuando estamos en el medio del bosque, vemos a Steve con una caja pequeña en la mano. Steve, está agotado, tiene sudor por todo el cuerpo. Le cogemos entre Anthony y yo, mientras él sujeta esa caja que le ha llevado todo el día recuperarla. Nosotros, solo le llevamos a la Vivienda para que descanse.

Llegamos a la Vivienda agotados, dejamos a Steve en su cama y Anthony se va a su habitación. Yo, no me voy, me quedo al lado de Steve; él, está profundamente dormido y cansado así que le cojo la caja de las manos. La abro y miro que hay dentro, un papel. Miro lo que pone y empiezo a tener sudores fríos. En el papel pone:

SÓLO DOS DÍAS PARA LA SIGUIENTE.

 

Ryan Nithmann

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